PROLOGO

A veces las palabras se nos ofrecen como escape, como refugio o simplemente, disfraces de silencios.

En nuestro caso, se transformaron en guarida, lugar de duelo y expresión del grito que nos quemaba el alma


Con el tiempo, tomaron forma y vuelo, los versos desgarrados mutaron para alcanzar una meta: sentir a Michael vivo

A medida que escribíamos, aprendimos a mirarlo y a mirarnos, fuimos espejo las unas de las otras; redescubrimos la pasión innegable, el deseo despojado de inhibiciones y el amor como fuente de todo lo posible.

Entretejidos en un diálogo íntimo, cada poema se fortaleció, como si el sagrado beso de nuesto ángel guiara la pluma.

Uno a uno (una a una), la red de abrazos ya estaba extendida y caminamos con la convicción plena de las que ya no tienen miedo, haciéndonos escudo de su nombre, guardianas de su historia, guerreras de su causa.

Así, las ilusiones redefinieron las horas, vestimos la fe con guante de plata y en el paso de luna, dibujamos sus iniciales para que la noche las esparza agradecida.

El tiempo no se detuvo; tampoco, la tristeza. Sin embargo, nuestros ojos no se muestran vencidos, se alimentan en la belleza de los suyos, en la certeza de que la felicidad se hace de milagros cotidianos. Y a pesar de saber nuestras limitaciones, nada detiene la marcha porque hemos descubierto la fórmula del neverland.

Aquí la revelamos, a corazón abierto, sintiendo que en cada palabra, en cada verso, su deseo primigenio ha sido alcanzado: amar el mundo.

Nos verás a nosotras, sí, pero más lo verás a él, Peter Pan escurridizo, girando en moléculas de vida, en la risa victoriosa de los niños, la calma del anciano, el dolor del que sufre, el fuego del que canta.

Somos mediadoras de su magia, aquí te la entregamos, en esta danza del sueño, ese sueño que quiso brillar y que no sólo fue luz, sino que fue magnificencia, fue universo, fue eternidad.

The team.

jueves, 10 de junio de 2010

CUANTAS NOCHES......

Cuántas noches?
Cuantas noches lloraste en silencio, hasta ver el sol,
para luego iluminarnos, con la impoluta luz de tu mirada. Encantarnos, con la risa cantarina de los ángeles,

Cuantas noches lloraste, por el sufrimiento de los que te amaban y por los que amaste y no te amaron.


Cuantas noches lloraste, por aquel niño que languidecía, en aquella fría cama de hospital, o por aquel nene, que viste descalzo, ya con grietas en los pies.


Cuantas noches lloraste y ahogaste tu grito: incomprendido, desconsolado, en una silenciosa y oscura inconsciencia.
Cuantas noches lloraste, porque la Campanilla, soltó tu mano en pleno vuelo, la buscaste pero, jamás la encontraste, en aquel  hermoso parque.
Cuantas noches lloraste de alegría, al mirar las caras de tus querubines, revoloteando a tu alrededor.


Cuantas noches lloraste, al leer la carta de amor imposible ,una declaración loca ,de aquella anónima incondicional, que te espero varias noches invernales, en las afueras de tu lujoso hotel.


Cuantas noches lloraste, por los niños que no lloraban, porque veían su desgracia, como algo habitual.


Cuantas noche lloraste, por el acero aplastante , en tu cruz inmerecida.


Cuantas noches lloraste, por aquel pequeño de prístina sonrisa, que quería salir a jugar pero, jamás lo hizo..... tenía tanto que cargar.
JENS

No hay comentarios:

Publicar un comentario